DERECHO A LA PEREZA LAFARGUE - PDF

Esta locura trae como resultado las miserias individuales y sociales que, desde hace siglos, torturan a la triste humanidad. Rudo y terrible fue su castigo. De esta manera, cerca de un siglo antes de Guizot, se predicaba abiertamente en Londres el trabajo como un freno a las nobles pasiones del hombre. Para extirpar la pereza y doblegar los sentimientos de arrogancia e independencia que ella engendra, el autor del Essay on Trade

Author:Samurn Dojar
Country:Estonia
Language:English (Spanish)
Genre:Literature
Published (Last):17 November 2009
Pages:155
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ISBN:876-7-73618-220-4
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Esa locura es responsable de las miserias individuales y sociales que, desde hace dos siglos, torturan a la triste humanidad. Proclamaban como un principio revolucionario el derecho al trabajo. El mismo trabajo que en junio de reclamaron los obreros con las armas en la mano, lo han impuestos ellos a sus familias.

Nuestro siglo —dicen— es el siglo del trabajo. La vaca rabiosa, la patata, el vino adulterado y el aguardiente prusiano combinados con los trabajos forzosos, han debilitado nuestros cuerpos y encogido nuestras mentes. La abstinencia, a la cual se condena la clase productora obliga a los burgueses a consagrarse al sobreconsumo de los productos que fabrica desordenadamente. Todos nuestros productos son alterados para abaratar costes, a fin de facilitar su salida y abreviar su existencia.

Mientras la mano de obra ofrece sus servicios a bajo precio, se la prodiga; cuando se encarece, se procura hacerla innecesaria. Hay suficientes ocupaciones desagradables para colocarlos. El trabajo ha desnaturalizado la pereza. El tiempo, repentinamente vaciado de su contabilidad dineraria, se vuelve tiempo muerto; apenas existe. Como el explotador, el explotado apenas tiene la oportunidad de consagrarse sin reservas a las delicias de la pereza. No puede entenderse la pereza de forma tan furtiva.

Se necesita desahogo, como en el amor. El goce y su consciencia, agudizada al perfeccionarlo, poseen suficientemente la ciencia de liberarse de aquello que los entorpece o los corrompe.

Lo que es verdad para el amor es verdad para la pereza y su disfrute. A menudo estamos lejos de la realidad. Declarar que la huelga es una fiesta es un insulto para quienes persisten en encontrar dignidad en la esclavitud del trabajo.

Pagar el descanso con la servidumbre es, sin duda, un trabajo innoble. Hay demasiada belleza en la pereza como para convertirla en la prebenda de los clientelismos. Pues tal vez sea tiempo de darse cuenta de que la pereza es la peor o la mejor de las cosas dependiendo de que se incluya en un mundo en el que el hombre no es nada o bien en una perspectiva en la que quiere serlo todo En Jauja presentimos que la exuberancia de la naturaleza se ofrece a quien la solicita sin querer saquearla o violarla.

Es necesario que el cuerpo, del que constituye uno de los privilegios, se reconquiste como territorio de los deseos, a la manera en que los amantes lo perciben en el momento del amor. La pereza es goce de uno mismo o no es nada.

MAHABHARATA KOSASIH PDF

El derecho a la pereza

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JBL 4738 PDF

Paul Lafargue

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